Y el penúltimo fin de semana de septiembre, aprovechando sus fiestas,acudimos a otra pequeña localidad burgalesa, llamada Lences de Bureba, una pedanía de Poza de la Sal; a saludar y compartir brévemente una mañana con un gran amigo de este pueblo; son esas pequeñas cosas, qué hay qué intentar no perder nunca.

El famoso puente medieval de Lences, sigue erguido.
El sencillo y vital, Hostal-rural, y bar.
Comienza la misa en la iglesia románica de Santa Eugenia.
Y después la procesión de la Virgen.
No faltaron los hinchables para los niños.
Y de aquí, andando unos seis kilómetros,al bonito pueblo de Poza de la Sal; aunque esta vez iremos en coche.
Karpov.
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